Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio. A pocas horas de Bogotá, entre valles cálidos y montañas verdes, se revela un escenario completamente distinto: fincas de lujo donde la vida se mueve a otro ritmo. Esto no es el típico paseo de olla dominical. Estamos ha